Desde La Mucuy EL ASCENSO A LA SIERRA NEVADA

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1ra Entrega   /  Lea también la 2da Entrega y 3ra Entrega

NARRADO POR SU PROTAGONISTA
EL ANDINISTA NÉSTOR JOSÉ CASTRO MENDOZA

Redacción: Gilberto López (CNP 3618)
redaccion@parajesandinos.com.ve

Entrevista realizada por Luis Alfredo López
gerencia@parajesandinos.com.ve

Fotografías cortesía de Néstor Castro @chestatuy

Las misteriosas aves revolotearon por encima
de las crestas desnudas de la cordillera,
y se sentaron al fin, cada una sobre un risco,
clavando sus garras en la viva roca;
y se quedaron inmóviles, silenciosas,
con las cabezas vueltas hacia el Norte,
extendidas las gigantescas alas en actitud
de remontarse nuevamente al firmamento azul.

Fragmento del poema “Las cinco águilas blancas”,
del escritor merideño Tulio Febres Cordero (1860-1938)
que narra un mito indígena sobre el origen de las
montañas andinas con sus cinco picos cubiertos de nieve.

EL GUÍA

-Aquí estoy, preparando una carpa con cera para un ascenso al páramo La Culata. Así evitamos que los granos de arena se adhieran al cierre.

Así se expresa el andinista Néstor José Castro Mendoza, un joven universitario merideño de 28 años, de rostro muy expresivo que resalta con sus gruesas cejas y el corte moderno de su barba tipo candado. La conversación fluye de manera espontánea en el corredor de su casa en el casco histórico de la ciudad de Mérida, muy cerca de la Plaza Bolívar, en momentos en que revisaba los implementos que iba a necesitar para servir de guía al páramo La Culata, a pocos días de regresar de la Sierra Nevada con un grupo de excursionistas provenientes de Ciudad Bolívar.

Entre tantas anécdotas de su experiencia como montañista, Castro nos cuenta que gran parte de su vida la ha dedicado a explorar la serranía andina. A los 12 años comenzó a practicar el andinismo con su padre, y fue a esa edad cuando subió por primera vez el pico Humboldt, la segunda montaña más alta de Venezuela, con 4.940 metros sobre el nivel del mar. Actualmente se encuentra en la fase final de su tesis para graduarse de Ingeniero Forestal en la Universidad de los Andes, al tiempo que sirve de guía a los turistas que quieran aventurarse por los páramos andinos (ver @chestatuy en Instagram).

Mientras prepara las tiendas y el equipo de montaña, el joven andinista nos dice un tanto eufórico que la pasión que tiene por la montaña, arriesgando incluso su propia vida, le viene de la adrenalina: “Esa es la que me impulsa a pisar terrenos que muy pocas personas han logrado… Que son vírgenes, que nunca los han explorado. Ser pionero me llama mucho la atención. Esa misma adrenalina hace que cuando llego a la cima de una montaña a tan bajas temperaturas, es como probarse así mismo, me hace como más fuerte a la hora de afrontar otras situaciones. Aprendo que se puede tolerar más y aguantar más. Es un buen entrenamiento a la hora de enfrentar situaciones”.

“Cuando llego a la cima de una
montaña 
a tan bajas temperaturas,
es como probarse así mismo,
me hace como más fuerte a la hora
de afrontar otras situaciones”.

Añade Néstor José que el conocimiento que tiene de la montaña proviene de su padre, cuando trabajaba llevando gente por la Sierra la Culata y la Sierra Nevada, quien aprendió a su vez del abuelo, cuando en los años 40 traía ganado de Barinas a Mérida en travesías que tardaban de 20 a 22 días. “Mi abuelo conocía muchas rutas, pero las usaba para su negocio de traslado de ganado, era baqueano, y mi papá las fue aprendiendo de él, pero las uso con fines turísticos. Ahora las uso yo”, dijo.

Este joven universitario siente un inmenso amor por su tierra, por la que tiene muchos deseos de seguir trabajando. Aunque ha sido invitado a participar en actividades de montañismo en otros países, dice que prefiere quedarse en Venezuela.

 

Una agradable conversación sostuvo
nuestro 
Director Luis Alfredo López
con el guía de montaña
Néstor José Castro.
 

 

-“Me quedo porque amo a mi país. No me hayo en otro lugar que no sea Mérida. Me agrada andar por las dos sierras: la Culata y la Nevada. Eso no quiere decir que no vaya a otros lados. Pero en estos momentos que se habla de crisis, es cuando se necesita más empuje en este deporte. La crisis ha llevado a que cada vez se vea menos gente en la montaña por los altos costos de los equipos, entre otras cosas”, comentó un tanto preocupado.

 EL MONTAÑISMO NO ESCAPA A LA SITUACIÓN DEL PAÍS

Señaló que está consciente de la difícil situación que está atravesando el país en todos los órdenes de la vida, que afecta las actividades que se quieran desarrollar. “El montañismo no escapa a eso. Por ejemplo en lo referente a los altos costos de los equipos y las dificultades para conseguir las cuerdas, los mosquetones y el oxígeno. Años atrás los precios eran más razonables y más accesibles”.

-Aunque normalmente los equipos de montaña siempre han sido muy costosos… Pero eran más accesibles, y se conseguía financiamiento. Ahorita eso es muy difícil, es más rudo. Pero son situaciones que tenemos que aguantar para que este deporte perdure para las nuevas generaciones, por eso hace falta fortalecer el montañismo en Mérida… Es necesario que más personas se unan a su práctica, puntualizó.

“La crisis ha llevado a que cada
vez se vea menos gente en la
montaña por los altos costos
de los equipos, entre otras cosas”.

A los 28 años Néstor Castro ha coronado el Pico Bolívar 32 veces. “Aunque hay gente que lo ha coronado más de 400 veces. Será porque anteriormente el turismo era como más movido, venia gente de todos lados, muchos extranjeros. Eran más continuos los asensos al Bolívar. Ahorita casi no se ven turistas, creo que si la situación estuviera más solvente hubiera más ascensos a los picos”, dijo.

PREPARATIVOS PARA EL ASCENSO

A comienzos de marzo, un grupo de 5 turistas no experimentados en alta montaña procedentes del oriente de Venezuela, algunos del estado Bolívar donde se desempeñan como guías para El Tepuy Roraima, Estado Bolívar, Parque Nacional Canaima, llegaron a Mérida para iniciar los preparativos del ascenso a dos de las Águilas Blancas, los picos Bolívar y Humboldt, las montañas más altas de Venezuela, con 4.978 y 4.940 metros sobre el nivel del mar, respectivamente.

A ellos se sumaron cuatro porteadores, quienes se encargarían de llevar la parte pesada de los equipos y comida, para que los turistas que iban a escalar, sin estar acostumbrados a esa altitud, pudieran caminar más libremente.

 

Los mosquetones y las cuerdas
son parte de los equipos
necesarios para subir
.
 

La planificación comenzó cuando los muchachos de Oriente indican la ruta a seguir, en este caso la ruta Picos Bolívar y Humboldt, subiendo por La Mucuy Alta. Los preparativos comenzaron con los cálculos de la comida que se necesitaría para los días de la travesía: varios kilos de pasta, pollo ya cocinado, carne molida, mermeladas, frutos secos, caramelos, miel y panela (papelón). Cosas dulces que son las que van a proveer de mucha energía a las personas cuando estén caminando.

Luego pasamos a la revisión del equipo que se necesitaría, como cascos, arnés, mosquetones, cuerdas… Todo lo necesario para que las personas estén bien aseguradas, incluyendo unos radios portátiles para comunicarnos con los porteadores ya que ellos normalmente van adelante, de manera que cuando los turistas lleguen al campamento ya esté armado y con la comida lista.

Otra cosa, son muy importantes las cocinillas especiales a gas, ya que en los parques nacionales no se permite hacer fogatas. Este gas ahorita es bastante difícil conseguirlo, pero siempre se logra. Normalmente para hacer una ruta con 8 personas y 6 días se necesitan entre 10 y 12 bombonas que son bastante pequeñas.

Seguimos con el chequeo de las carpas para determinar la cantidad de personas que van a dormir en cada una y si tienen el aislante de piso, revisamos los bolsos, kit de primeros auxilios y el oxígeno que es indispensable.

Normalmente para subir sólo el pico Humboldt se tarda uno de 4 a 5 días. Para subir el Humboldt y el Bolívar son de 6 a 7 días.

“Hace falta fortalecer el
montañismo en Mérida…
Es necesario que más personas
se unan a su práctica”.

En este caso se planeó un día para ir al pico la Concha que está entre las 5 Águilas Blancas, que son: El Toro, El León, El Bolívar, La Concha y El Humboldt.

 

CONTINÚA…
EN LA PRÓXIMA ENTREGA

EL ASCENSO AL HUMBOLDT

 

En la vía a laguna La Coromoto hay un lugar muy bello, muy místico que se llama “el sitio mágico”
o el “paso de los duendes”. Es un lugar que parece que estuviera encantado.

 

Pasamos por “Puente Quemado” que son unas tablas de unos 15 centímetros de ancho
sostenidas con unas cabillas y para soporte del montañista unas guayas soportadas a la pared de la roca.

 

Está prohibido pasar por el glaciar del Humboldt porque está muy frágil,
está muy flojo y se agrieta. Se siente como cruje.

 

Cuando los turistas coronan sienten que son pequeños ante tanta inmensidad. Agradecen a dios
por tanta belleza, porque realmente arriba es muy hermoso.

 

 

 

 

 

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