LOS NEVADOS Pequeño de población pero GRANDE de corazón

publicado en: Conociendo Venezuela | 0

Narrado por su protagonista: Luis Alfredo López, Director de Parajes Andinos (gerencia@parajesandinos.com.ve)
Redacción: Gilberto López, CNP 3618 (redaccion@parajesandinos.com.ve)
Fotos: Luis Alfredo López

 

Observar lo imponente de la Sierra Nevada de Mérida desde cualquier punto de la ciudad y contemplar la majestuosidad del Pico Bolívar, nos eleva el pensamiento hacia la grandiosidad de la vida, hasta que, sin darnos cuenta nos ponemos a hablar con uno mismo, haciéndonos muchas preguntas que la mayoría de las veces no les conseguimos respuestas: “¿Cómo será eso allá arriba”, “¿Cómo vivirá esa gente con ese frío tan bravo?”.

Esas y muchas otras inquietudes, son las que hacen que se nos despierte ese espíritu aventurero que tenemos los seres humanos por aquello que desconocemos, y entonces… comienza a sentir uno ciertas cosquillitas que nos llevan a tomar decisiones, como esa de ir de una vez por todas a ver cómo es eso, de ir hacia una aventura por la sierra andina.

LA IDA

Esa travesía por la cordillera bajo la modalidad que ahora llaman “Turismo de Aventura”, comenzó un día cualquiera, bien temprano en la mañana, con los implementos necesarios y listos para el recorrido que nos llevaría en un vehículo rústico de la empresa Safari Adventure Tours 4×4 la cual nos prestó su colaboración para el traslado del grupo por las majestuosas montañas de la sierra merideña hasta el emblemático pueblo de Los Nevados.

La travesía por la cordillera andina
comenzó un día cualquiera, bien
temprano en la 
mañana

El pequeño grupo lo conformamos 5 personas: un matrimonio venido de Caracas, integrado por un señor de avanzada edad, su esposa y su pequeña hija; el conductor del rústico, quien es dueño de la empresa de vehículos, y yo, director de Parajes Andinos invitado por Safari Adventure Tours 4×4. Sin embargo, inconvenientes de última hora nos retrasó la salida y no fue sino como a las 11 de la mañana que pudimos salir del casco histórico de la ciudad de Mérida vía El Chama, lugar en las afueras de la ciudad por donde pasa serpenteando entre las piedras el más importante río del estado.

El primer tramo del ascenso a la montaña
lo hicimos por carretera asfaltada, muy
angosta, con muchas curvas y
profundos 
despeñaderos

El primer tramo del ascenso a la montaña lo hicimos por carretera asfaltada, muy angosta, con muchas curvas y profundos despeñaderos. A medida que subíamos la vía se iba poniendo más y más accidentada por la visible falta de mantenimiento de parte de las autoridades responsables, donde los enormes huecos, casi como cráteres, obstaculizaban el paso del vehículo, que poco a poco entraba en la montaña cuya vegetación iba cambiando de tonalidades por los efectos del sol sobre los distintos verdes de las hojas.

El frío característico de la alta montaña, los huecos de la carretera y el temor a los barrancos no fueron obstáculos ni opacaron la espléndida panorámica que logramos contemplar de toda la meseta de la ciudad de Mérida y sus alrededores. Que vista tan maravillosa…

A medida que avanzamos, todavía por la vía semiasfaltada, pudimos leer uno que otro aviso de carretera señalando nuestro destino, así como apreciar, allá a lo lejos, las pequeñas viviendas de bahareque del habitante de los páramos, pintadas de blanco y techos de teja, separadas una de otra por pronunciadas lomas, entre las cuales aún se practica la agricultura con yuntas de bueyes para arar la tierra y cultivar el maíz, trigo, papa, zanahoria y cebolla, lo que más abunda en la zona.

A medida que avanzamos pudimos leer
uno que otro aviso de carretera señalando
nuestro destino: Los 
Nevados

Por toda la vía se puede observar la típica
vivienda del habitante de los páramos,
construidas de bahareque

En las laderas de la montaña aún se
practica la agricultura con yuntas de
bueyes para arar la tierra y 
cultivar

 

Poco ganado, ovejos y aves de corral se cruzaban por el camino buscando la sombra para protegerse del fuerte sol de la montaña. Todos estos elementos combinados configuran el pintoresco paisaje andino, un hermoso cuadro pintado por el mejor artista del universo.

Luego de dos horas de camino pasamos al tramo de carretera de tierra y piedra. Ahora es más empinada y más angosta al punto que no caben dos vehículos uno al lado del otro, lo que pone a prueba la destreza del conductor, sobre todo cuando se consigue con otro vehículo que viene en sentido contrario y hay que pasar con sumo cuidado para poder sortear el tramo de carretera, que tiene de un lado el cerro hacia arriba y del otro un profundo barranco, en cuyo final apenas se divisa un hilito de agua de una de las tantas quebradas que baja de la cordillera.

A lo lejos logramos ver frente a nosotros, pero del otro lado de la montaña, el pequeño poblado de El Morro, una de las localidades rurales más apartada del municipio Libertador, para llegar allá habría que tomar por otra vía.

La destreza del conductor de la 4×4 logró recorrer varios kilómetros hasta llegar a la Aldea Mosnandá, otro pequeño caserío de los muchos que se pueden divisar en la serranía. Su única calle es la misma vía de tierra que nos lleva a Los Nevados, de pocas casas de bahareque y alguna que otra de bloque, cuyos habitantes se dedican a los cultivos propios de la zona andina. Pudimos conocer que ninguno de estos pequeños poblados de montaña cuentan con servicio médico, ni autoridades policiales, sus integrantes son familias de campesinos que se dedican a la siembra.

Algunos que otros animales de la zona se
nos cruzaban por el camino buscando
alguna sombra para protegerse del
fuerte sol de la 
montaña

Luego de dos horas de camino la
carretera es de tierra y piedra;
más angosta y empinada

A lo lejos logramos ver frente a nosotros,
pero del otro lado de la montaña el
poblado de El Morro

Llegamos a Mosnandá, una pequeña
aldea de las muchas que se pueden
divisar en la serranía

Un agradable y cálido recibimiento de
parte de sus pobladores nos hicieron
sentir como en casa por tantas 
atenciones

 

Allí nos detuvimos unos minutos para tomar un airecito que le sentaría bien a nuestros estresados cuerpos, comer algo y también cumplir con algunas necesidades, para seguir montaña arriba entre tierra, piedras y quebradas formadas por las aguas que bajan de los glaciares.

Tres horas y media tardamos en llegar a Los Nevados por carretera muy accidentada, haciendo entrada al pueblo sobre las 2.30 de la tarde. La fría niebla que cada vez se hacía más espesa, comenzaba a cubrir el poblado. Un cálido y emotivo recibimiento de parte de los pobladores y una llovizna acompañada de un frío muy intenso marcaron nuestra llegada.

EL PUEBLO

El pueblo de Los Nevados está ubicado en plena Sierra Nevada, en la vertiente sur del Pico Bolívar y a 2.710 metros sobre el nivel del mar. Es la capital de la parroquia Los Nevados que tiene una superficie de 126 Km 2. Fue fundado en 1591 y de acuerdo con el censo de 2001 la parroquia tiene una población de 641 habitantes, de esos, 166 están en el pueblo. Debe su nombre a los glaciares de los picos León, Toro y Espejo.

 

Los Nevados es quizás el más destacado de los Pueblos del Sur, por su trayectoria a nivel turístico ya que es el más conocido por los visitantes que vienen de otras partes de Venezuela como del extranjero, por poseer la mejor infraestructura de posadas, restaurantes y lugares para el esparcimiento y la recreación, incluso sus habitantes han asimilado también la conducta propia de la cultura turística.

A manera de referencia citamos que entre los llamados Pueblos del Sur encontramos a El Morro, Acequias, San José, Aricagua, Campo Elías, Mucutuy, entre otros. Son pequeños poblados que se caracterizan por mantener sistemas de vida anclados en el tiempo por estar ubicados en las zonas más apartadas del Estado. Sus tranquilos pobladores han preferido mantenerse alejados del bullicio de las ciudades y no asimilar las transformaciones del modernismo, de allí que sus sistemas de vida estén basados en la actividad agrícola tradicional. Originalmente eran habitados por comunidades indígenas dedicadas al cultivo de las tierras entre las montañas por donde abundaba el agua proveniente de los glaciares y así se han mantenido hasta hoy.

Luego del cálido recibimiento nos ubicamos en una de las tantas posadas que tiene el pueblo, donde armamos campamento en sus jardines. Las carpas tenían espacio suficiente para dormir, porque había que darle a la actividad el sentido de la aventura. Ya en la tarde la neblina cubría el pueblo y el frío se hizo muy intenso. Entre los diálogos, las bromas y una suculenta hamburguesada de pollo pasamos el tiempo. Sostiene el dueño de la empresa Safari Adventure Tours 4×4 que así se le da más sentido a la aventura, ya que no es la simple llegada al pueblo, dormir en una posada, caminar por su única calle y conocer la iglesia y la plaza.

Los Nevados es el más conocido de
Los Pueblos del 
Sur, por su gran historia,
sus espléndidos paisajes y su gente

Esa noche se acercó a la posada el prefecto del pueblo, Alexis Marquina Castillo, a darnos la bienvenida y a conversar con nosotros. Muchas fueron las historias y anécdotas que nos contó, y así, entre risas y el frío inaguantable pasamos uno de los ratos más agradable de la visita a Los Nevados, lo que dio pie para sostener una conversación con el prefecto el día siguiente en la Plaza Bolívar.

Pintoresca y muy hermosa la Plaza
Bolívar, 
ideal para reunirse en ella al caer
la tarde para compartir bonitos momentos

Gratos y emotivos momentos logramos
disfrutar. Nuestro gran amigo Omar de
Safari junto a Luis de Parajes Andinos

Ya en el pueblo nos ubicamos en una
de las pintorescas y hermosas posadas,
donde armamos campamento en sus jardines

 

EL PREFECTO

Nada mejor para conocer la idiosincrasia de un pueblo que a través de sus cronistas y/o líderes comunitarios, de allí que el contacto con el prefecto Alexis Marquina cayó como anillo al dedo. El encuentro se efectuó en la Plaza Bolívar a la hora pautada, 9 de la mañana. El saludo de rigor y la cordialidad dieron paso a un diálogo abierto y sincero, durante el cual el prefecto Marquina, con su sencillez propia del habitante de los páramos, daba muestra de ser un gran conocedor de la zona. Fue así como nos contó sus vivencias en esas apartadas montañas, las que conoce a plenitud por su actividad como arriero durante varios años y de su paso por un primer período como prefecto de Los Nevados, ya que se va por un tiempo a la ciudad, y cuando regresa lo nombran de nuevo prefecto, mandato que está ejerciendo desde hace unos 8 meses.

Marquina Castillo tiene 46 años y es nativo de Los Nevados, lugar por el que dice sentir gran afecto. “Los Nevados es un pueblo conminado en las montañas, pequeño de población pero grande de corazón”, dijo con expresión de orgullo por el terruño que lo vio nacer.

Me gustaría dar a conocer más este pueblo, que es un lugar impresionante para disfrutar la neblina y sus atardeceres espectaculares con su puesta de sol… Eso es muy agradable y me hace sentir como verdadero nevadero, dijo.

El prefecto del pueblo, Alexis Marquina
Castillo, entre risas y el frío inaguantable,
en amanea conversación con nuestro
director, Luis Alfredo López

 

HACE FALTA FORTALECER EL TURISMO

Añadió que la economía del pueblo se sustenta en la agricultura y la actividad turística, sin embargo, con tono de preocupación sostuvo que Los Nevados, a pesar de ser muy conocido en el país y en el ámbito internacional como pueblo típico de los andes de gran atracción turística, no tiene el mismo movimiento de visitantes de años atrás.

Hermosa panorámica del pueblo desde
uno de los senderos que frecuentemente
utilizan sus habitantes para llegar
a sus 
casas

–Aquí venía mucho turista de Venezuela y otras partes del mundo a pasar temporadas por lo cálido y pintoresco del lugar, pero hoy es lamentable no contar con eso como antes. Venían visitantes que se hospedaban por uno o dos días y se iban con sus recuerdos del pueblito, y eso nos ayudaba mucho desde el punto de vista económico. El pueblo era muy visitado. Ojala los turistas tomen de nuevo la iniciativa de venir a Los Nevados. El pueblo sirve mucho para retiros por su tranquilidad. Es muy agradable pasar una noche aquí, para eso tenemos 12 posadas operativas.

Otra manifestación de la poca actividad económica la manifestó el prefecto en la baja de los criaderos de trucha. Citó que más del 80 por ciento de las truchiculturas de Mérida están cerradas por los altos precios de los insumos que se necesitan para su mantenimiento, como alimentos y asistencia técnica. “No hay truchicultura”, dijo, aunque reconoció que hay algunos planes del gobierno para reactivar el turismo en la zona, también de su parte están levantando un informe para ser llevado a la gobernación y alcaldía del municipio con el fin de impulsar algunas iniciativas.

A los efectos de la seguridad del visitante Marquina señaló que él trabaja a nivel de información con los jefes de las 9 aldeas que conforman el poblado. “Aquí la gente no está con maldad, aquí la gente es muy sana y respetuosa. Aquí a veces vienen personas que quieren embochinchar el lugar y para eso estamos preparados, no sólo a nivel de prefectura, sino todos los habitantes,” sentenció

Arriero de Los Nevados Adolfo Marquina,
hermano del 
prefecto del pueblo,
acompañado de Luis López de
Parajes Andinos.

Contó que cuando era arriero llevaba a los visitantes en travesías a lomo de mula desde la cuarta estación del teleférico “Loma Redonda” hasta Los Nevados. En ese empinado y dificultoso trayecto de unas 4 a 5 horas, aprovechaba para enseñarles los nombres, virtudes y usos de las plantas que conseguía por el camino, muchas de ellas medicinales. También incentivaba sobre el cuido del ambiente, lo importante de no dejar contaminación ni basura en la montaña y la protección de las aguas. De manera que la gente aprendiera a cuidar el paisaje, y para distraerlos les cantaba algunas canciones o coplas, de manera que se llevaran una buena impresión del pueblo, que se fueran agradados y volvieran de nuevo con sus amigos:

Los Nevados, pueblo andino en Mérida celestial
paisajes inolvidables que tú puedes alcanzar.
Llégate hasta el teleférico para el permiso sacar
háblate con los arrieros si no quieres caminar…

Este es un fragmento de una de las coplas compuesta por él y que cantaba a los excursionistas.

Uno de los paseos más interesantes es
el que se hace desde el poblado hasta
la 4ta. estación del teleférico de Mérida,
con una duración de 4 a 5 horas

La Virgen de los Desamparados y
San Isidro 
son los que nos amparan
y protegen, por eso 
vivimos aquí
tranquilos, sin odios, sin 
maldad

Los Nevados sirve para retiros por su
tranquilidad. Es muy agradable
pasar una noche en el pueblo para
ello cuentan con 12 posadas operativas

 

Aclaró el prefecto Alexis Marquina Castillo que este es uno de los paseos más interesantes de la zona. Es una de las dos entradas al pueblo y durante el trayecto el excursionista puede apreciar los cambios que se van sucediendo en la montaña, producidos por sus lagunas y cascadas, por sus árboles o bosques de diferentes colores y tonalidades, por el efecto de prisma que da la niebla a medida que se hace más espesa. “Parece que no fuera la misma montaña y eso le da un atractivo muy hermoso…”, dijo entusiasmado.

La Virgen de los Desamparados y San Isidro son los que nos amparan y protegen, por eso vivimos aquí tranquilos, sin odios, sin preocupaciones, sin maldad, dándole la bienvenida a todos los que nos visitan para que disfruten su estadía con seguridad, finalizó.