rumbo al HUMBOLDT

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Desde La Mucuy EL ASCENSO A LA SIERRA NEVADA

2da Entrega   /  Lea también la 1ra Entrega y 3ra Última Entrega

NARRADO POR SU PROTAGONISTA
EL ANDINISTA NÉSTOR JOSÉ CASTRO MENDOZA

Redacción: Gilberto López (CNP 3618)
redaccion@parajesandinos.com.ve

Entrevista realizada por Luis Alfredo López
gerencia@parajesandinos.com.ve

Fotografías cortesía de Néstor Castro @chestatuy

“Cuando los turistas coronan
sienten que son pequeños
ante tanta inmensidad.
Agradecen a dios por tanta belleza,
porque realmente arriba es muy hermoso”.

 

PRIMER DÍA

La caminata hacia la Sierra Nevada la iniciamos en la Mucuy Alta, donde se encuentra el puesto de Inparques (Instituto Nacional de Parques). Aquí los funcionarios de este organismo nos emiten el permiso para subir y revisan el equipo para ver si es el adecuado. Además calculan la cantidad de basura que se podría producir allá arriba, la cual es chequeada al bajar. Ojo: no se puede dejar nada en la montaña, sino te multan y hasta te pueden suspender el pase de acceso a la sierra. Igual, arriba, en las zonas de humedales, está prohibido acampar porque la vegetación es muy susceptible ya que los humedales son los reservorios naturales de agua que surten la ciudad de Mérida.

Caminamos unos 15 minutos hasta un arco que dice “Sierra Nevada de Mérida” y es allí donde se inicia la travesía. Son unas 6 a 7 horas para llegar a Laguna la Coromoto. Esta travesía se puede hacer en menos tiempo, unas 5 horas, pero eso depende mucho de cómo caminen las personas.

Comenzamos a unos 1.800 m.s.n.m. para llegar a la Coromoto que está a 3.000 m.s.n.m. A mitad de camino nos encontramos con Quebrada del Oso, que es un sendero de selva nublada bastante cerrado, a tal punto que a los excursionistas les pareció muy agobiante por lo tupido de la vegetación, que en más de una oportunidad se tuvo que parar la caminata porque algún bolso se enredó en las ramas.

A medida que vamos subiendo, la selva va disminuyendo, pasamos por un lugar muy bello, muy místico que se llama “Pozo de los Duendes” o “Sitio Mágico”, es un lugar que parece que estuviera encantado.

A partir de ahí ya faltaría como tres horas aproximadamente para llegar a la Coromoto. Luego del sitio mágico llegamos a la Chimenea de la Coromoto, que antiguamente era un refugio donde se quedaban los excursionistas y hacían campamento, pero ya no existe. El tiempo y el descuido en su mantenimiento lo acabaron.

Comienzo del ascenso desde la Mucuy Alta.

La laguna la Coromoto es un lugar muy bello que se formó por el deshiele de los glaciares cercanos, donde las truchas nadan casi en la superficie de las frías y cristalinas aguas. Aquí se puede pescar, pero claro, hay que tener permiso de Inparques. En la Coromoto hicimos campamento y comimos al atardecer. Los chistes y anécdotas de lo sucedido en el trayecto animaron el rato hasta que todos nos acostamos para recuperar fuerzas. Viene un día duro.

 

SEGUNDO DÍA

Los porteadores se levantaron como a las 4 y media de la mañana para preparar el desayuno y levantar campamento. A las 7 iniciamos la caminata ya por un terreno de grandes rocas, por donde hay que andar con sumo cuidado. Así, poco a poco, pasamos por un lugar que parece piedra picada, incluso hay una parte que se llama así “Piedra Picada”, es un camino bastante abierto con vegetación baja, donde predomina mucho los coloraditos (del género Polylepis), que son los arbustos que se dan a más altura en Venezuela y que crecen alrededor de un centímetro al año en buenas condiciones.

“En la vía a laguna La
Coromoto 
hay un lugar
muy bello, muy místico
que se llama “el sitio
mágico” o el “paso de los
duendes”. Es un lugar que
parece que 
estuviera encantado”.

 

De aquí pasamos a un lugar llamado “Puente Quemado” que son unas tablas de unos 15 centímetros de ancho sostenidas con cabillas y para seguridad del montañista cuenta con unas guayas soportadas a la pared de la montaña, por las que hay que atravesar, con sumo cuidado, un precipicio bastante profundo. Este es un pase muy peligroso. Seguimos ascendiendo hasta llegar a un lugar llamado Las Morrenas, de donde se comienza a visualizar el Glaciar del Pico Humboldt. Las Morrenas son enormes rocas redondeadas producto de la erosión que se dio durante el período glaciar.

Preparándose para pasar por Puente Quemado.
Nótese como están las tablas sostenidas con
unas cabillas a la montaña. Abajo el precipicio.

Un hermoso perro de la raza Mucuchíes
se nos unió en el trayecto a la laguna
La Coromoto y nos acompañó hasta el final.

 

Avanzamos hasta llegar al desagüe de la Laguna Verde y de allí al Paso de las Cabras que es bastante estrecho y peligroso, porque si uno se cae no vive para contarlo. Normalmente se pasa con el equipo adecuado y las personas aseguradas con una cuerda, en cordada, para mayor seguridad. Llegamos al valle de la Laguna Verde entre la una y dos de la tarde. La caminata duró unas 5 horas. En la Verde armamos el campamento y los porteadores prepararon la comida, mientras tanto los excursionistas aprovecharon para realizar caminatas por los alrededores y así ayudar al organismo a aclimatarse a la altura. Recordemos que la Verde está a 4.200 m.s.n.m.

Aquí preparamos el equipo de escalada, todo lo pertinente: zapatillas, cuerdas, arnés, mosquetones. Que no falte nada. Hicimos caminatas alrededor, y algún atrevido que se bañó en esas frías aguas casi congeladas. Una vez que el sol cae la temperatura desciende tanto que puede llegar a menos 10 o 12 grados, incluso hay una cascada en la vía al Humboldt que en verano se congela.

Ya por este día los preparativos terminaron y no queda más que descansar para pararnos a las 12 y media de la madrugada e iniciar los toques finales para el ascenso al pico Humboldt a las tres de la mañana.

En Laguna Verde se armó el campamento para
aclimatarnos a la altura y prepararnos para el
ascenso final al Humboldt. Esta laguna se
encuentra a 4.200 m.s.n.m

TERCER DÍA

A las tres de la mañana comenzamos el ascenso pasando por la cascada que esta vez no estaba congelada, así llegamos a un lugar que son unos arenales, que es tan empinado que le dicen “un paso para delante y dos para tras”, porque es… Bueno… y después llegamos a un sitio donde hay puras lajas picadas y luego subimos por las morrenas que son rojizas, siempre mirando al glaciar en la parte de arriba. La subida la hicimos en zigzag para ir bordeando la montaña.

“En las zonas de
humedales 
está prohibido
acampar, porque la
vegetación es muy
susceptible y son los
reservorios naturales
de agua que surten a la
ciudad de Mérida”.

 

Esta curiosa foto fue tomada desde el interior
de una grieta en el glaciar del Humboldt.

Allí no se puede subir sin cascos, incluso no es bueno gritar porque el mismo eco puede hacer que se desprendan algunas rocas y caigan sobre las personas. Entonces hay que subir poco a poco para estar más seguros. El ascenso es lento. Hasta el glaciar duramos unas 4 horas y media. Ahorita está prohibido pasar por el glaciar porque está muy frágil, está muy flojo y se agrieta, se siente como cruje. Por eso se está usando una ruta que va bordeando el pico que se llama La Universitaria.

Al llegar al inicio de la barriga del Glaciar La Corona del Humboldt, seguimos hacia la derecha, siempre mirando el Bonpland (4.883 m.s.n.m. Es el cuarto pico más alto de Venezuela). También pudimos observar la cresta de La Iguana y mirar en todo su esplendor los picos Codazzi, Sucre, Shumajoma y Bonpland.

Comenzamos el ascenso final y mandamos a uno de los asistentes a que ponga el equipo necesario desde la base del pico hasta la cumbre, porque normalmente la gente llega hasta el glaciar. En realidad, coronar es llegar a lo más alto. El ascenso desde aquí dura unos 40 minutos, todo dependiendo como vallan las personas, apoyadas con sus arneses y agarradas en cordada con nudos que pueden ser el Machard y el Prusik, de manera que si alguien se resbala la cuerda se estrangula y evita que se caiga y sufra un percance. La persona en ningún momento va a caerse del todo, siempre va estar segura.

Coroné el Humboldt por primera vez a los 12 años con mi padre, ahora tengo 28 años y he visto muchas cosas en la montaña en esos 16 años, entre ellas como se ha deteriorado el glaciar, como ha disminuido, antes era más grande, más robusto, ahora está debilitado. Vemos en muchas partes manchas negras que son la liga entre tierra y hielo, no como era antes que era una masa solidificada de puro hielo.

Una vez coronado el pico podemos ver abajo la Laguna Verde, el glaciar del Humboldt, el Pico Codazzi, incluso se puede ver la estación del teleférico Pico Espejo y toda esa columna del Bolívar, la Garza, Pico la Concha, y la Sierra la Culata.

Panorámica del glaciar del Humboldt.

En la base del Humboldt preparamos unas
arepitas. Nuestro invitado de honor también
se unió a la cena.

Ya en la cumbre sentimos que somos
pequeños ante tanta inmensidad,
realmente es muy hermoso.

Después de un corto descanso
iniciamos el descenso que duró unas
tres horas hasta el valle de la Verde.
Una vez aquí nos comunicamos
por radio para informar que
todo salió bien.

El andinista Néstor Castro en el
glaciar del Humboldt.

Hermosa Panorámica de la
Laguna La Verde.

Espléndida vista del
glaciar Humboldt.

Vista hacia la otra sierra, la
Sierra de La Culata.

Cuando los turistas coronan sienten como que son pequeños ante tanta inmensidad. Agradecen a dios por tanta belleza, porque realmente arriba es muy hermoso. Es muy grande la sensación que sienten algunos de tocar la nieve por primera vez, poder manipularla y jugar con ella. Vuelven a ser niños.

Ya disfrutada esta hermosa vista tomamos un corto descanso, comimos algo e iniciamos el descenso que duró unas tres horas hasta el valle de La Verde, donde montamos el campamento base. Una vez aquí nos comunicamos por radio para informar que todo salió bien.

 

CONTINÚA…

LEA EN LA PRÓXIMA Y ÚLTIMA ENTREGA

EL BOLÍVAR POR LA CARA SUR

 

Pasamos por lugares muy singulares hacia el Albornoz en la base del Bolívar,
que es el campamento más alto de Venezuela donde no hay nada de vegetación sino absolutamente rocas.

 

El ascenso final sin equipo, pero todos asegurados con sus arneses a una cuerda,
así, uno a uno fue llegando a la cumbre donde, al fin pudimos ver el busto del Libertador.

 

 

 

Lea también la 1ra Entrega y 3ra Última Entrega