TIMOTES en cuatro vidas

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EN SUS CUATROCIENTOS AÑOS
El turismo de aventura, la religión, lo artístico y la educación superior
son cuatro componentes que impactan en la actual vida de Timotes.

Experiencia narrada por: Luis Alfredo López CEO – Parajes Andinos
gerencia@parajesandinos.com.ve
Redacción: Gilberto López, CNP 3618
redaccion@parajesandinos.com.ve
Material audiovisual: @parajesandinos

Con actividades culturales, deportivas y religiosas, los habitantes
de Timotes, celebraron los 400 años de la
fundación del poblado

Una hermosa panorámica de Timotes, capturada
desde el sendero Las Lajitas

En la composición gráfica, arriba de izquierda a derecha: Mucuchíes,
Mucurubá, y Apartaderos. Abajo La Venta, Chachopo y Cruz 
Chiquita

Con una programación de 4 días de muchas actividades culturales, deportivas y religiosas, los habitantes de Timotes celebraron los 400 años de la fundación del poblado, tomando como referencia el 13 de diciembre de 1619, cuando se le cambió el nombre al hasta ese momento poblado indígena, a Santa Lucía del Mucurujún de los Timotes, que pasaba ahora a estar bajo control de la real Audiencia de Santa Fe, perteneciente al Virreinato de Nueva Granada.

Cuentan los historiadores y cronistas que, para esa época de la conquista, los territorios de las altas montañas andinas, estaban habitados por las etnias Timoto, en el norte de lo que hoy es el estado Mérida, y los Cuicas, en el área de Trujillo. Estos eran pueblos que se mantenían gracias a la intensa actividad agrícola que desarrollaban en las laderas de las montañas, sistema de siembra que aún perdura en nuestros días, por las mismas características topográficas del terreno.

Con la creación de Santa Lucía del Mucurujún de los Timotes, se dio inicio a muchos cambios en la vida de la etnia de los Timoto, que vienen a impactar para siempre la vida de estos pueblos, principalmente en cuanto al mestizaje, la imposición del cristianismo como una nueva cultura religiosa, pasando por encima de sus creencias, y el uso del castellano como lengua. Las costumbres, sobre todo en la manera de vivir, sufrieron muchas transformaciones, de las que puede dar fe, el señor Ramón de Jesús Araujo Ramírez, cacique de lo que aún queda de la tribu Timote. Son unas 150 personas de esta ancestral etnia indígena, que viven en las serranías cercanas a Timotes.

(¿¿Quieres saber de sus costumbres y sistema de vida en esta época de modernismo??.., en nuestra sección Conoce Venezuela encontrarás el reportaje EN TIMOTE de noche, con lluvia, mucho frío y fogón. Una entretenida lectura sobre la conversación que sostuvimos con el cacique Ramón de Jesús Araujo Ramírez).

ALGO DE TIMOTES

La población de Timotes es la capital del municipio Miranda y se encuentra en una zona montañosa al norte del estado, a 2.025 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 16 grados centígrados. Según el último censo poblacional, cuenta con 18.179 habitantes, una población relativamente pequeña ante la dimensión de su pasado histórico.

Para ir a Timotes, partiendo de la ciudad de Mérida, se debe cumplir con un recorrido por la carretera Trasandina de unos 116 kilómetros, pasando por los emblemáticos páramos andinos y algunos poblados muy conocidos por los merideños y turistas; entre ellos Mucuchíes, Mucurubá y Apartaderos. Son extraordinariamente hermosos los paisajes que se observan en el trayecto de la Carretera Trasandina, que va desde El Collado del Cóndor hasta Timotes, pasando por varios pueblos, entre ellos La Venta, Chachopo y Cruz Chiquita.

Actualmente, se podría decir que a pesar de las difíciles circunstancias que vive el país, Timotes es un pueblo desarrollado comercialmente ya que basa su economía en la agricultura, de ahí que cuando el visitante recorre estas serranías para disfrutar de sus espléndidos paisajes, tiene la oportunidad también de observar a los campesinos labrando los grandes sembradíos de lechuga, cilantro, repollo, papa, zanahoria, cebolla y ajo porro, entre otros, así como frutas típicas de los andes, destacando la fresa y el durazno.

La gran variedad de flores que también se observan imprimen al paisaje un hermoso espectáculo, que brinda en su conjunto el ambiente ideal para los practicantes del agroturismo.

El poblado es el típico de los andes venezolano, rodeado de montañas cubiertas de neblina y sus casas son las tradicionales viviendas andinas, pintadas de blanco con tejas rojas y grandes ventanales.

SENDERISMO: PRIMERA VIDA

Las imponentes serranías que rodean al poblado, son el principal atractivo para la práctica del senderismo, actividad muy común en otras partes del estado Mérida. Las pocas personas que lo practican y promueven en Timotes como paquete turístico, buscan romper el criterio común que existe entre propios y visitantes cuando dicen: “En Timotes, lo único que se puede hacer es ir a la plaza Bolívar y a la Basílica de Santa Lucía, porque no hay más nada que hacer”.

–Y eso es lo que dicen porque no conocen los recursos y las bellezas del municipio, pero yo digo que si hay mucho que conocer, expresó de manera contundente Vicmary Pineda, una joven señora muy agradable y atenta, que se desempeña en Timotes promoviendo el senderismo, para el turista o a quienes les guste el montañismo.

Vicmary sostiene que hace falta en el pueblo una agencia de viajes que promueva los atractivos que existen en Timotes, la actividad se practica más bien como hobby.

Tuvimos la oportunidad de conversar con Vicmary durante el recorrido que hicimos por uno de los primeros circuitos que tienen planificado para los visitantes, y es el circuito de Las Lajitas, que llaman también la tierra de Los Compa.

El trayecto abarca unos 5 kilómetros, es una caminata suave y la duración del recorrido depende de la condición física de la persona. Contempla avistamiento de aves, contemplación de la fauna, la flora y recrearse de las siembras. “Esa es la idea, que consiste en disfrutar de unas rutas muy bonitas que tenemos en el municipio y que el turista las valore”, dijo.

La gran mayoría de los habitantes de Timotes practican largas caminatas por este sector, así como el ciclismo y el trote. Estas son actividades muy comunes tempranito en la mañana o en las tardes a partir de las 5. Se dice que fue por aquí, por donde pasó Simón Bolívar en sus travesías por los andes.

Señaló Vicmary que hay, como ella, otros grupos o personas que también hacen senderismo, entre ellos la Brigada de Protección Civil Chamarú, y el profesor Alonso Salcedo, conocido popularmente como Ñapita, que igualmente crearon rutas muy bonitas, pero lastimosamente no se han dado a conocer lo suficiente como para que vengan de otras partes a disfrutar de esas bellezas.

La conversación fluía a medida que caminábamos, hasta que hicimos parada en un mirador para contemplar en todo su esplendor el río Motatán, cuya corriente es muy fuerte cuando pasa por las enormes rocas que conforman su lecho. Es tal la turbulencia de las aguas al bajar que, según los conocedores del río, lo hace adecuado para practicar kayak.

Hermosas montañas que rodean a Timotes, crean
el escenario perfecto para la practica del senderismo

En el Puente «Los Compa» de izquierda a derecha, Vicmary Jaqueline Pineda de Caro, Angela Victoria Caro Pineda y el maestro Deibi Warner Caro Rodríguez

En el puente «Los Compa» podemos disfrutar en todo
su esplendor del río
Motatán

Los que visitan Timotes, tienen la oportunidad de observar
a los campesinos cosechando el fruto de sus grandes
sembradíos

El río Motatán tiene su naciente a 4077 metros sobre el nivel del mar, en el páramo de Timotes, en plena cordillera andina. Tiene una extensión de 168 kilómetros y desemboca en la costa este del lago de Maracaibo. En su recorrido es alimentado por un gran número de pequeños ríos y quebradas que bajan de la cordillera.

Desde el mirador se escucha la fuerza de la corriente al franquear entre las rocas. Supimos que el agua, a pesar de verse cristalina, no es acta para el consumo humano porque viene contaminada con los químicos de uso agrícola, que emplean los productores en la intensa actividad agropecuaria, que desarrollan en la parte de arriba. “Entonces el agua pierde su pureza. Eso es lo triste”, dijo Vicmary.

POR EL PUENTE DE LOS COMPA

Acompañados por el fuerte ruido producido por las aguas al bajar por las piedras, nos acercamos a un puente colgante que atraviesa el río que fue construido con las guayas que quedaron del viejo teleférico de Mérida, cuando levantaron el actual Mukumbarí. Este es el puente colgante más largo del Estado, tiene unos 60 metros de longitud y es conocido como el Puente de Los Compa, por estar en un lugar donde habita una familia que le dicen Los Compa.

A medida que avanzábamos el ruido producido por la fuerte corriente del río servía de fondo a los frecuentes saludos de los caminantes que se cruzaban por el camino. Al pasar el puente, el crujido producido al pisar las láminas de metal, daba la sensación que se iba a caer. Es una experiencia extraordinaria para quien lo haga por primera vez, pero para los habitantes de aquí, que lo trafican diariamente porque van a alguna actividad de trabajo o la escuela, pasar por el puente es una situación normal.

–El citadino disfrutaría de esas montañas, del colorido del paisaje, del sonido del río. Es algo increíble, ver y sentir cuando estas a la mitad del puente como que te absorbe el río y sientes el estómago como que se te sale, eso es espectacular, dijo.

La ruta atraviesa una zona habitada y de muchas fincas agropecuarias. Más adelante el lugar se siente tan tranquilo que permite escuchar a plenitud el río serpenteando por un lado del camino, el canto de los pájaros cuando en gran número y variedad se posan en el llamado “árbol de los turpiales”, y ver cualquiera de los tantos animales que conviven en perfecta armonía con la naturaleza. Es un lienzo pintado por el mejor paisajista del universo. Es una experiencia extraordinaria.

LA VIDA RELIGIOSA

En la búsqueda de las informaciones para alimentar este trabajo con la finalidad de contribuir con la proyección de los valores que nos identifican como pueblo, pero vistos desde una perspectiva turística: nuestra idiosincrasia, nuestra cultura y nuestra historia, abordamos al padre de la iglesia católica José Amílcar Lobo con el fin de conocer el aspecto religioso de Timotes, región en la cual el catolicismo viene ocupando un gran valor histórico y cultural desde los tiempos de la fundación del poblado.

El encuentro con el padre José Amílcar Lobo se produjo en la Basílica de Santa Lucía, donde nos contó que, aunque es un hombre joven cuenta con 22 años de servicio a la iglesia católica y que desde el 20 de septiembre de 2015, forma parte de la parroquia de Timotes, donde desempeña los cargos de párroco y rector, párroco por estar en una comunidad parroquial y rector por dirigir o regir la vida de la Basílica Mayor. Además, por mandato del arzobispo es director de la radio Paraíso 100.7 y una televisora que actualmente está parada por algunos problemas de carácter técnico. Ambos medios son parte de la parroquia.

Aclaró el padre José Amílcar, que cada cargo es una gran responsabilidad que tiene sobre sus compromisos: el celo pastoral, el acompañamiento, velar por que se lleve la parte de la liturgia y el crecimiento espiritual de los habitantes de la parroquia.

LOS PRINCIPIOS DE LA PARROQUIA

Señaló que en el oficio ha aprendido que hay tres elementos fundamentales en la vida pastoral:

La catequesis, que son los niños y es allí donde se debe centrar la formación de fe. Que los niños desde sus inicios en la vida conozcan y amen a Dios de todo corazón.

El otro elemento es la familia, que constituye una iglesia doméstica y todas esas iglesias domésticas conforman una comunidad parroquial que vive en los valores y la fe.

Y el otro elemento importante en la vida parroquial es la caridad, por ello sostiene el padre José Amílcar que se debe motivar a Caritas, que es una organización de promoción y asistencia de la Iglesia Católica, que fomenta la caridad y está al servicio de los más pobres y de sus comunidades cristianas.

La conversación se fue tornando interesante y de ahí que preguntamos al padre sobre la vigencia actual de esos tres elementos, porque hemos constatado con nuestras entrevistas, conversaciones y vivencias, que falta mucha unión entre los seres humanos para trabajar por el bien del país y por el pueblo.

El Padre José Amílcar Lobo en franca conversación con
Luis Alfredo López, CEO de Parajes Andinos

La formación de fe debe comenzar con los niños para
que conozcan y amen a Dios de todo corazón

–La sociedad hoy en día invita al acto muy personal, a cultivar el yo. ¿Cómo yo soy exitoso para ser bien visto? Que si me pongo tal o cual ropa, o si uso tal o cual colonia me van a mirar más. Todo predica en la parte social a exaltar la figura de la persona, sin importar que me lleve por el medio a quien sea, respondió.

–Entonces, un objetivo principal en la vida de la iglesia es el encuentro con el otro, la solidaridad. Esto es que la iglesia no debe estar ajena a la realidad social, sino más bien actuar en medio de la sociedad para asentar la visión de Dios, esos elementos son fundamentales en la vida del ser, Son los principios donde se centra la parroquia.

Señaló el padre José Amílcar que la parroquia que dirige tiene la particularidad de contar con una basílica y un santuario, que son iconos religiosos especiales que llevan al florecimiento de la fe y lugar de peregrinación. Aclaró que santuario es lugar de peregrinación. “Es como un título de dignidad que se lo dio a la iglesia el Papa Juan Pablo II. Luego de que se le hicieran unas remodelaciones y se recuperara la estructura se hizo todo un proceso canónico para lograr este título de dignidad y ahora Timotes cuenta con esta gran basílica”, dijo entusiasmado.

Sobre las características de su parroquia, señaló que esta tiene la particularidad de contar con cuatro pilares fundamentales que se basan en los consejos, que son grupos de personas que se unen para orientar, guiar y acompañar al sacerdote en sus acciones. Entonces está el consejo pastoral, el consejo de basílica, el consejo de liturgia y el consejo de misiones.

El encuentro con el otro y la solidaridad son los
objetivos principales en la vida de la iglesia
católica

«Nos apoyamos en grupos de personas (consejos), que se unen
para orientar, guiar y acompañar al 
sacerdote»,
dijo el padre José Amílcar Lobo

Misa realizada en la Mancomunidad Indígena Timoto

El Consejo Pastoral sirve para acompañar y ayudar a lo que es la acción pastoral del pueblo, lo que son las actividades, lo que es la vida religiosa de la comunidad.

El Consejo de Basílica Se encarga de buscar y generar los recursos para el sostenimiento y mantenimiento estructural de la basílica.

Luego está el Consejo de Liturgia. Por ser basílica debe ser maestra, guía, para las iglesias vecinas en la parte celebrativa, esto es la preparación de los actos de fe, el coro, la lectura, todo lo que son los ministerios, los monaguillos; que las celebraciones sean solemnes y bien bonitas, que sirvan de modelo a todas las iglesias de la región.

Y por último el Consejo de las Misiones, cuya finalidad es llevar a cristo a los corazones de la gente, a todos los hogares. Que no haya una casa donde no se hable de cristo.

LA HERIDA DEL DESCONOCIMIENTO

Aclaró el padre José Amílcar Lobo que, de acuerdo con las estadísticas, el Municipio Sur tiene unos 30 mil habitantes aproximadamente y para sus efectos, está dividido en tres parroquias eclesiásticas: la parroquia de Santa Lucía de Piñango, la parroquia Santa Bárbara de Cachopo y la parroquia de Santa Lucía de Timotes. De esos 30 mil habitantes, aproximadamente unos 20 mil son católicos y hay un sólo sacerdote, por lo que se le hace muy difícil atender como párroco a toda la feligresía, es decir cumplir a cabalidad con todo lo anterior.

–Significa que la posibilidad de que el padre visite una casa y se tome un café con sus habitantes son pocas. Por decir, yo llevo cuatro años aquí y apenas he visitado un 20 por ciento de las casas de Timotes, me falta el 80 por ciento, esa es la herida de la iglesia en el pastoreo, yo estoy sólo, no hay quien me acompañe, la gente viene a misa y participa, pero el porcentaje sigue siendo bajo.

Explicó que no se siente la presencia de alguien que, en nombre de Dios, este a su lado por lo que la misión tiene esa herida del desconocimiento, porque no da respuesta que satisfagan las inquietudes de la gente, y la actitud que se asume es la indiferencia. “Las respuestas a mis principios, a mis cuestionamientos cuando yo era niño, eran muy diferentes a las de ahora que soy adulto, ahora la respuesta no me satisface y no pregunto ni me interesa, simplemente lo descarto. Y como curo esa herida si yo estoy solo”, dijo a manera de reflexión.

–¿Esa falla en el pastoreo será lo que ha influenciado en los cambios de comportamiento en cuanto al tema religioso? porque antes el pueblo era muy católico, que lo manifestaba en las festividades de Semana Santa, en los bailes, en las tradiciones, ese sentimiento era como muy arraigado. En esta época de modernismo el andino se comporta de otra manera, ya no es aquel andino típico, con ruana, con su sombrerito. Ahora no es así, inclusive en los bailes religiosos, por ejemplo, el baile de San Benito lo mezclan con el reggaetón y el licor. Esa trasformación cultural está afectando a la sociedad andina, y si eso sigue, que será de nosotros dentro de 20 años. ¿Qué está haciendo la iglesia para cambiar ese comportamiento?, indagamos.

–En el ámbito religioso siempre se trata de valorar eso, de motivar. De hecho, aquí en la devoción a San Benito es muy diferente a otras comunidades en las cuales la devoción está como más arraigada, aquí, aunque la devoción se mezcle un poco con la parte folklórica, hay mucho respeto. Hay acompañamiento en esa parte desde que llegó a la iglesia la reliquia de San Benito, que se centra más en conocer la vida del santo.

Por supuesto falta mucho y aunque cada grupo se esmera en brindarle a sus vasallos una preparación mayor, se presentan distorsiones por falta de acompañamiento, porque para celebrar cualquier cosa hay que comprar una botella de licor, pero si hemos tratado de formar más, de educar más, para evitar que la modernidad lo arrastre todo.

Santuario de la Reliquia de San Benito de Palermo.
Plaza Miranda – Timotes

Referente artístico en Timotes, la Sra. Ramona del Carmen
Vergara. Quien realiza con sus manos hermosas piezas en arcilla

«Es una crisis cultural que tenemos donde cada quien anda
por su lado, y se va acentuando cada vez más»

El conocimiento religioso es importante, para saber el significado
de las cosas,
para comprender su sentido y su razón de ser.
Padre José Amílcar Lobo

–Entonces, ¿qué se hace? Hemos entrevistado a mucha gente y todos dicen que están en crisis, por ejemplo, los pintores dicen que no los ayuda nadie, que los lienzos están muy caros; los artesanos dicen que no consiguen la arcilla, y hay quien no forma parte de alguna actividad religiosa también por inconformidad. Y si nos proyectamos 20 años en el futuro, y no enseñamos de buena manera, estas manifestaciones culturales, entonces las tradiciones se van a ir perdiendo poco a poco y las generaciones futuras no van a conocer nuestras verdaderas raíces, mientras tanto se está perdiendo esa tradición y en consecuencia los valores que nos identifican como pueblo.

–Por eso es que yo digo, que uno de los elementos fundamentales de la pastoral parroquial son los niños, es la motivación para que los pequeños de la casa aprendan a hacer las cosas, por ejemplo, la tradición del pesebre en diciembre y la paradura del niño. Nosotros logramos con los grupos de catequesis, que cada uno hiciera un pesebre, unos con reciclaje otros con piezas de diferentes elementos, para que los niños aprendieran a valorar esa tradición muy andina del pesebre.

Indicó que también en los carnavales hicieron una misa de disfraces, pero fueron disfraces de Santo. Los niños tomaron de modelo los Santos que les brindaran mayor devoción: San Benito, San José, Santa Lucía, Jesús de Nazaret, cualquier Santo. De esa manera se logró no solo que los niños se vistieran como Santo, sino que conocieran la historia del Santo y que los niños desde temprana edad vayan valorando la parte religiosa, la parte folklórica y la parte histórica.

–Pero aparte de lo que yo pueda dar para la formación de los niños, el catecismo por decir algo, aparte de lo que se da en la escuela de ir creando conciencia en los niños, para hacer buenos cristianos y buenos ciudadanos, que es una vivencia bonita, hay otras vivencias que reciben los niños de la droga, el alcohol, las malas costumbres y no hay un ente que regule, que aplique las leyes para evitar esas malas conductas.

TODO TIENE SU RAZÓN DE SER

Añadió el padre José Amílcar Lobo, que hay que estar claro que a veces por costumbre uno hace un montón de cosas y lo hacemos porque manejamos la simbología de los momentos, de la cotidianidad, sin dar alternativa, y citó como ejemplo que en los bailes de los vasallos el consumo de licor se da por inercia y se presenta como costumbre, de ahí la presencia de la bebida y el reggaetón, pero ¿qué se presenta como alternativa a eso?

–Todas esas manifestaciones que rompen con nuestras costumbres y tradiciones, se vienen haciendo cotidianas y se vienen aceptando como costumbres. Es una crisis cultural que tenemos donde cada quien anda por su lado, los políticos, los funcionarios públicos, todos andan por su lado y la crisis se acentúa cada vez más.

–Precisamente esa parte de la cotidianidad lo trata el concilio Vaticano II y es que la iglesia debe formar parte de la cotidianidad de la gente. Ese es un elemento muy importante, el quehacer del día a día. Yo siempre lo recalco en la eucaristía, que uno es católico para la toda la vida, pero no es cristiano todo el tiempo. Por supuesto, que en el templo el comportamiento es distinto porque es un lugar sagrado, de oración, pero mi vida siempre debe estar orientada a la vivencia de fe y no debe haber ese divorcio, esa separación entre lo que es mi vida de acción y mi vida religiosa.

Añadió que por eso hay que evitar que solo se imponga la emotividad, como sucede en muchas de las iglesias protestantes, que manejan la emoción: “Yo voy, me siento bonito, me siento alegre, pero no encuentro el significado de la razón de ser, y una de las cosas bonitas de la iglesia es que todo tiene su razón de ser”, dijo.

–Por eso es importante el conocimiento religioso, para saber el significado de las cosas, para comprender su sentido y su razón de ser, por eso el conocimiento y la formación es muy indispensable.

–Por ejemplo, el pesebre es una forma de predicar el evangelio. Sin yo saber leer ni escribir yo puedo, viendo el pesebre allí con las imágenes, conocer la historia de la salvación. Una imagen vale más que mil palabras dice la gente.

Aquí han hecho pesebres bellísimos con los misterios, con los momentos de la fe: la anunciata, la visita del Ángel Gabriel a la virgen, el camino de María y José buscando posada, el momento en que nace el niño, el día de los inocentes, la matanza, el ángel que anuncia a los pastores. Hacen todo ese itinerario en los mismos pesebres y uno entra y aunque no conozca de evangelio, ni de teología, ni de grandes misterios de fe, uno lo comprende, lo aprecia y va a ser un difusor de lo que observa ahí.

PAPEL DE LA IGLESIA EN EL CUATRICENTENARIO

–Con respecto al cuatricentenario tengo dos planteamientos, uno, el papel de la iglesia en base al grupo que se formó para el cuatricentenario, partiendo del principio de que es el momento de unión de todos los factores: educativo, político, religioso y cultural; y segundo, que en los cuatrocientos años de Timotes, todavía se escuchan varias versiones de su fundación, incluso la que viene de la misma tribu Timoto, que dice que ese poblado existe mucho antes de la instalación de la iglesia, entonces que se debe partir desde el momento de la existencia de la comunidad indígena para decir son cuatrocientos, son quinientos o seiscientos los años de Timotes.

–La primera tomando en consideración el elemento de la unidad a la hora de trabajar, ésta es muy necesaria para el desarrollo y bienestar de un pueblo, sobre todo la unión de las autoridades. Ahorita, por ejemplo, se dio en Timotes esa unión entre la parte comercial, la parte educativa, la parte religiosa, la parte de las autoridades, tomando en consideración que el objetivo principal fue la valoración de la historia del cuatricentenario, para enaltecer lo que somos y lo que hacemos.

A mí me correspondió como párroco dirigir la parte religiosa, porque la gran mayoría de la población es católica y la evangelización vino de allí de hace 400 años, por supuesto que no me correspondió a mí solo, porque la parroquia no es el párroco, la parroquia somos todos los bautizados, es importante resaltar la religiosidad de la gente.

En ese sentido, destacó la importancia de valorar la unión de las diferentes iglesias para un objetivo y que tengan claro el por qué se va a trabajar un objetivo común, que puede ser arreglar la casilla policial y en eso pueden trabajar los miembros de cualquier iglesia, de cualquier religión, de cualquier sociedad, de cualquiera asociación.

–Cuando definimos objetivos por los que hay que trabajar y uno ve que, si puede formar parte de ello, uno se involucra. Este cuatricentenario dio la oportunidad de unirnos para trabajar en objetivos comunes.

Rolando Andrade, actual alcalde de Timotes, juramentando
al grupo que se formó con motivo del Cuatricentenario

Misa con motivo de los 399 años de Timotes. Ofrecida entre
el padre José Amílcar y el Monseñor Luis Enrique 
Rojas

La Lic. Mary Josefina Nava Montilla, ex alcaldesa de
Timotes, junto a las candidatas al reinado del Cuatricentenario

Ante la otra pregunta que tiene que ver con los cuatrocientos años de Timotes, el padre José Amílcar Lobo aclaró que no es solamente Timotes la que los cumple, sino poblaciones que se encuentran en un eje territorial por donde pasó el alto funcionario de la Real Audiencia, Vásquez de Cisneros, quien da el asentamiento indígena en torno a un encomendero, una persona.

–La historia de ahí hacia atrás no es que no sea importante, si es muy importante y forma parte de la razón de ser de los pueblos como tal, el detalle está, en que no hay un registro que diga allí se inició Timotes, no hay un registro del ayuntamiento como tal. Que antes hubo gente, por supuesto que sí, pero no estaban registrados como pueblo, no es que llego la gente en ese momento, no, es la fecha del registro. Argumentó.

Ahorita lo que celebramos no es que llegó gente por primera vez a Timotes, no, estamos celebrando el asentamiento, la fundación del registro histórico, donde se da eso. Eso es importante, y por supuesto nuestro pueblo tiene su historia, su cultura. El detalle está en el hecho histórico del asentamiento por el paso de Cisneros por Mérida, que completa un eje, donde se encuentra también Tabay, Chachopo y Timotes, entre otros, que están cumpliendo 400 años.

La celebración de estos cuatrocientos años de Timotes se inició con la apertura del año jubilar y las fiestas contemplaron exposiciones, presentación de artistas, exposición histórica, de agricultura, exposición de tallas en madera, carpintería y artesanía. En el ámbito religioso se inició el 13 de diciembre y concluyó el día 29 con la fiesta de San Benito.

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