Turismo Ecológico UNA ALTERNATIVA DIFERENTE en Mérida

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• El cóndor Meta y el juego con los conejos son dos de sus principales atractivos.
• La labor educativa con los animales es extraordinaria.
• Sus directivos se sienten muy satisfechos por la labor social que desarrollan a nivel ecológico.

Por: Luis Alfredo López (gerencia@parajesandinos.com.ve)
Redacción: Gilberto López / CNP 3.618 (redaccion@parajesandinos.com.ve)

 

En la Recta de la Hechicera, como quien va al Parque Zoológico Los Chorros de Milla, concretamente en las instalaciones del Jardín Botánico de la Universidad de los Andes, se encuentra la primera y única experiencia en Venezuela de una granja que permite el contacto directo con los animales, de ahí que reciba el nombre de Parque Biocontacto de Mérida.

Cuando uno entra en sus instalaciones se queda así como boquiabierto viendo a los niños juegar con los conejos y los ovejos; se montan en los caballos enanos y si los dejan, se subirían también en el lomo de “Meta”, el majestuoso cóndor de los andes que recibe a los visitantes extendiendo sus enormes alas como diciendo “Bienvenido…”

Allí el visitante percibe una extraña sensación por las propias características del parque de exuberante vegetación que cubre unos 12 mil metros cuadrados de terreno, donde se encuentran en resguardo una gran variedad de animales, algunos recuperados por la Guardia Nacional y la Fiscalía Ambiental en operativos especiales, y otros provenientes de donaciones. “Es la primera y única experiencia en Venezuela donde se interactúa con los animales”, dijo el médico veterinario Felipe Pereira quien forma parte de la Junta Directiva.

Entrada a un mundo mágico en contacto directo con la flora y la fauna

La Fundación Biocontacto es una asociación civil sin fines de lucro, creada con el fin de llevar a cabo proyectos de rescate, rehabilitación, conservación y reinserción de la fauna silvestre andina y proyectos educativos, manipulando los animales con fines didácticos. Pereira comparte la Junta Directiva con José Subdiaga y Elvis Albornoz, desde que comenzó la iniciativa hace unos 11 años, utilizando el cóndor Meta para desarrollar en las escuelas experiencias educativas de distintos tipos.

Médico Veterinario Felipe Pereira y su gran labor conservacionista

José Subdiaga haciendo gala de su presentación con “Meta”

Ambos soñaron y ahora ven hecho
realidad sus sueños

 

 

LOS ANIMALES

A medida que el visitante camina por los distintos parajes de la granja se va dejando absorber por un mundo muy diferente al que está acostumbrado. El frío ambiente y el exuberante follaje conforman el escenario perfecto para interactuar con más de 40 especies de animales que se encuentran en resguardo, algunos autóctonos y otros provenientes de otros países, entre ellos: llamas del altiplano andino, avestruces, ovejos, caballos, burros enanos, patos, gansos, una gran variedad de gallinas, faisanes, tucanes, el águila real del páramo, el cóndor andino, loros, guacamayas, culebras, conejos y hasta ratas.

Entre las nuevas adquisiciones se encuentran un puerco espín, un zorro bebe, un águila, un gavilán primito que llegó al parque herido, un ganso, una guacamaya militar que es una especia en extinción y ovejos nacidos en el parque, entre ellos “Joaquín”, que al nacer fue rechazado por su mamá y criado con teteros. Explicó Felipe Pereira que esta condición lo hace especial para los niños, por lo que fue incorporado a la presentación que se hace de los animales. “De hecho, hemos celebrado cumpleaños aquí y cuando lo sacamos él juega con los niños, corre como un niño más del grupo. Los niños gozan un puyero, se toman fotos y videos con él”, dijo.


LA EXPERIENCIA

Contó que los primeros seis meses del parque, luego de su apertura, fueron muy difíciles por la situación política y económica del país. Fueron los meses cuando todo colapsó por la falta de gasolina, las colas interminables y la escasez de alimentos, entre otros.

Gran variedad de animales son protegidos, custodiados y muy queridos

Sin embargo la aceptación por parte del público fue increíble. En esos primeros seis meses se llegó a los 15 mil visitantes. Es un récord no esperado, que a pesar de todos los problemas logramos mantener un público cautivo, sobre todo el local que viene casi todos los fines de semana a conocer las cosas nuevas que podemos ofrecer, o simplemente a pasar un rato diferente. En ese aspecto de verdad estamos complacidos, porque el proyecto ha tenido aceptación y nos sentimos muy satisfechos por la labor social que estamos desarrollando a nivel ecológico”, dijo.

Son varias las actividades que se ejecutan con los animales en el parque Biocontacto, pero algunas tienen más acogida por parte del público, una es la presentación de los animales, donde se destaca la presencia del cóndor “Meta”, un enorme ave de mítica historia con más de 15 kilos de peso. Llama la atención por lo hermoso de su plumaje negro azulado y el cuello blanco. Al extender sus grandes alas pareciera arropar de una vez a todas las personas presentes.

Otra de las actividades que causa admiración es la dinámica llamada el Árbol del Pensamiento, que consiste en la presentación de los conejos para que los niños jueguen con ellos y los acaricien. Se hacen dos dinámicas, una en la mañana y otra en la tarde.

El Cóndor “Meta” mostrando toda su hermosura

El árbol del pensamiento es uno
de los lugares preferidos por los visitantes

La dinámica con los conejos es una de las
preferidas por los niños

Explicó Felipe Pereira que un equipo de profesionales está trabajando en el diseño de varias dinámicas que van a integrar una actividad nueva llamada “Calendario Ecológico de Biocontacto”, orientadas a cautivar al público en fechas claves como el Día Mundial de la Biodiversidad y el Día Mundial del Ambiente. Son dinámicas diferentes donde se trabajará con bailo terapia y yoga, además de actividades adicionales, por ejemplo pintarse la cara como un animal.

El objetivo es que cada vez que se presente una actividad, sea algo diferente desde el punto de vista ecológico, de recreación y educación. Creo que si nos mantenemos en ese perfil vamos a tener una acogida importante en el público merideño, que los fines de semana no tienen a dónde ir, porque ya los centros comerciales no ofrecen ningún atractivo, dijo.

PROYECTOS

Biocontacto mantiene activos tres proyectos de conservación de especies, uno es el proyecto de conservación del oso andino, del cual se liberó un ejemplar hembra en marzo del año pasado (2017) a la que se le ha hecho seguimiento a través de telemetría. Los últimos avistamientos han sido por la zona de la culata en el páramo Los Conejos, de manera que fue exitosa su liberación porque el animal se incorporó de nuevo a su ambiente. “Eso ha rendido cierto fruto, porque es un trabajo donde también participan las comunidades. Precisamente son las comunidades las que van a garantizar que se protejan las especies que se incorporen a su hábitat”, sentenció.

Otro proyecto es el de anfibios y reptiles de la zona andina, el cual tuvo muy activo durante cuatro años, ahorita los directivos lo tienen en pausa hasta obtener un poco de oxígeno financiero para reiniciarlo.

Uno de los proyectos es el de conservación del Oso Andino

El tercer proyecto es netamente educativo, utilizando los animales en dinámicas con los planteles y en las mismas instalaciones del Bioparque, en las cuales el cóndor Meta es pionero porque fue con él que se iniciaron esas actividades. Para facilitar esta labor se recurre a guías uniformados, de manera que la actividad educativa de interactividad con el público sea más ordenada y mejor asimilada en cada área.

Agrego Pereira que Biocontacto está dispuesto a seguir trabajando por la educación y la conservación, ya que van de la mano. Dijo que si no se le toca la parte sensible a las personas no se logra nada a futuro, por eso enfocan su atención a la educación que se le proporciona a los habitantes de los páramos, por ser quienes están en contacto directo con los animales y viven una realidad diferente. Añadió que la gente de los páramos tiene miedo al oso y al cóndor, entre otros animales. Hay mitos y por eso los maltratan. “Esa mala información es la que nosotros estamos revirtiendo con la parte educativa y que la gente de los páramos pueda entender y convivir con esos animales”.

En ese sentido denunció que actualmente existe un problema con los perros realengos de los páramos, que son muy agresivos y se comportan como jauría. Son como lobos y buscan su sustento acabando con el ganado que son presa fácil. “Entonces el campesino ve al perro como su enemigo y actúa contra el perro envenenando los cadáveres de los animales muertos, donde caen, además de los perros, también los carroñeros y hasta el oso que es un oportunista. Esa es parte de las conversaciones que tenemos con los parameros; que nos llamen y nosotros los apoyamos buscando las trampas para controlar la población canina salvaje”.

Otro de los proyectos que falta por hacer es el mariposario, que vendría a ser un área que va a tener no solamente mariposas, sino otros tipos de insectos. En ese sentido se está diseñando un recorrido donde guías capacitados para la actividad harán las presentaciones de los insectos. Allí, en un sector controlado se podrá observar la interacción que se da entre los insectos con las plantas y viceversa. Es el caso de los murciélagos para expandir las semillas y las abejas para la polinización.

 

EL TURISMO

Contó el directivo de Biocontacto que cuando despegaron el avión lo hicieron con todas las condiciones climáticas en contra, por la condición política y económica del país, que hasta el momento ha sido sumamente difícil y eso ha impedido un avance más rápido. Dijo que cuando arrancaron con el proyecto tuvieron que ejecutar sólo el 50 por ciento del parque y que el otro 50 por ciento lo quieren desarrollar en los próximos dos años, pero que una de las limitantes es que Biocontacto no tiene financiamiento externo, es autogestión, de ahí que considera que el turismo es la actividad que a futuro va a mantener las instalaciones del parque. “Nuestro fin está estrechamente vinculado al turismo además de que estamos en un sitio de una belleza natural increíble. Cuando entramos a Biocontacto nos desprendemos totalmente del casco urbano”, finalizó.